CIAD

Fundamentos y Objetivos

Los Fundamentos y Objetivos aquí desarrollados difieren de los ofrecidos en las propuestas de 1984 (Cartilla CIATDE, ver Historia Institucional) y 1993 (Ver Cartilla CIAD-FIDH, en Historia Institucional).

La razón es el desarrollo que vivió la propia institución a lo largo de sus 22 años de trabajo. En esta transformación participaron muchas personas que formaron parte de las diferentes etapas de la Historia Institucional . A ellos nuestro agradecimiento y nuestro deseo que compartan con nosotros alguna otra etapa. Reiteramos la invitación a que nos hagan llegar sus propios recuerdos y elaboraciones del trabajo conjunto realizado. Las publicaciones y presentaciones en Congresos reflejan esta colaboración y se encuentran en el capítulo correspondiente de Bibliografía. Este agradecimiento también lo hemos expresado en el prólogo del libro “Los Árboles no Crecen Tirando de las Hojas” , del cual aparece ahora la tercera edición. En ese libro resumimos los conocimientos alcanzados sobre el desarrollo psíquico temprano y sus implicancias para las tareas de crianza y educación inicial.

Fundamentos

La Institución nace de una comprensión que se fue gestando lentamente a lo largo de varios años de formación y desarrollo de un profesional de la salud mental. El entrenamiento en psicoanálisis realizado en la década del 70, con su énfasis en las etapas tempranas del desarrollo humano sentó las bases científicas de esa comprensión. En una segunda instancia, una búsqueda de mayor información llevó a un período de formación adicional en el extranjero. A principios de los años 80 dos post-doctoral fellowships en la Universidad de Chicago y en el Hospital Michael Reese permitieron la especialización en Psiquiatría de Primera Infancia y otra en Investigación en Desarrollo Humano.

El regreso a Buenos Aires implicó un cambio sustancial al decidir abrir ese proceso al trabajo conjunto con otros profesionales con intereses en la Primera Infancia. Así surgió primero el CIATDE, luego CIAD, una etapa de cooperación CIAD-FIDH y finalmente el CIAD nuevamente por sí solo y en colaboración con múltiples organismos no gubernamentales y gubernamentales. En esas diferentes etapas intervinieron distintos grupos de profesionales, en su mayoría jóvenes y en búsqueda de formación y especialización. Todos y cada uno hicieron sus contribuciones en el pensamiento conjunto de cada etapa. La referencia a un pensamiento personal o a desarrollos conceptuales realizados por quien estuvo presente en todas las etapas y llevó la continuidad a los diferentes proyectos institucionales, no quita la intervención y participación de todos los que acercaron sus esfuerzos en estos 22 años. Aclarado este punto esencial, hacemos una síntesis basada en esa elaboración personal de los diferentes trabajos efectuados en las distintas etapas institucionales, desde la clínica pura hasta la investigación y su aplicación en la comunidad:

La lenta elaboración de la información recibida a lo largo de 25 años transcurridos desde el comienzo del estudio de medicina con enfoque holístico psicobiológico hasta la creación de la Institución luego de varios postgrados fue gestando al menos tres líneas de pensamiento.

La primera está relacionada con la importancia del desarrollo normal de la infancia, en ausencia del llamado “motivo de consulta”. Los estudios poblacionales en búsca de una mayor comprensión acerca de la constitución del sujeto humano en la interacción vincular, agregaron un nuevo capítulo al saber. El enfoque interdisciplinario primero y transdisciplinario después generó conflictos con lo aprendido originalmente. Remanentes de dicho conflicto están en la necesidad de aclarar la ausencia de un motivo de consulta en el estudio de fenómenos psicológicos como residuos de una comprensión médica y psiquiátrica propia de una época en la que se llegaba a la formación en ese orden: medicina, psiquiatría, psicoanálisis. Son de-construcciones parciales necesarias para la construcción de un nuevo modo de comprender.

Esto lleva a una concepción del desarrollo que no parte de la patología y que es posible estudiar en ausencia de la misma. Los nuevos conocimientos facilitan tanto la prevención como la intervención temprana. Permiten también el diseño de programas educativos que tienen en cuenta las características de un desarrollo humano determinado tanto por las particularidades del vínculo como por los contenidos psicológicos individuales. Estos contenidos individuales a su vez están co-determinados por las disposiciones naturales y su interrelación con los hechos gestados en la interacción. De esta manera la insoluble polarización entre disposición versus cultura, se sustituye por una integración de la ecuación disposición ­+ cultura. La exploración de fenómenos tales como la adquisición del lenguaje, el surgimiento de la creatividad o el orígen y desarrollo del funcionamiento mental se enriquece con los resultados de las investigaciones sobre grupos poblacionales complementados con estudios transculturales. El concepto de diferentes inteligencias, por ejemplo por variaciones en el ámbito cultural, ilumina la comprensión del desarrollo humano agregando perspectivas múltiples.

La segunda se relaciona con el aspecto social de la constitución del sujeto humano, pero entendiendo social en toda la amplitud del término. La estratificación de sucesivas “capas” de relaciones por fuera del vínculo primario se fue incorporando como materia de estudio indispensable en la comprensión del desarrollo humano. Esto implicó una integración transdisciplinaria con consecuentes cambios en los paradigmas. Esta ampliación a las diferentes estratificaciones es válida a lo largo de todo el desarrollo humano. Con lo cual se modifica otra concepción, la del aislamiento de un desarrollo “temprano”. En ese sentido los estudios sobre resiliencia, -para la cual hemos propuesto el término elastancia que no implica caer en el uso de un anglicismo- muestran tanto la importancia del hecho temprano sobre el futuro del desarrollo, como también la capacidad regenerativa de etapas posteriores sobre lo que podría llamarse un mal comienzo.

Esto llevó a choques conceptuales en presentaciones científicas que fueron catalogadas como estudios más sociológicos que psicoanalíticos, a mediados de los 80, cuando los cambios paradigmáticos aún eran poco difundidos.

Esta ampliación hacia lo social es factible de ser recortada nuevamente si se la limita a los aspectos emocionales .Como si los hechos comunitarios, sociales y políticos no tuviesen influencia sobre las emociones.

Al incursionar en la Infancia, pero en su propio campo: el infante en su entorno, su casa, su barrio, su comunidad, con su inserción cultural dentro de la organización más amplia de la sociedad en la cual vive- se descubren varias cosas más. Cuando uno se aproxima a la Infancia tiene una determinada motivación que se ve sometida a grandes fuerzas provenientes del ingreso en ese campo propio de la Infancia. Si, por ejemplo, la motivación es la “observación/investigación” surge inmediatamente el conflicto con la urgencia de intervenir. Basta con leer las consignas de un grupo de observación de lactantes. Desde diferentes perspectivas se hacen intentos por preservar la observación, a sabiendas desde la experiencia, de la fuerza motivadora que despiertan muchos hechos observables. Otra comprensión es relativa a lo que le hace al profesional trasladarse de un ámbito conocido, el laboratorio, aula o consultorio a otro menos estructurado por sus propias reglas. Por ejemplo la influencia del momento político en el que se encuentran tanto el Infante como quien se aproxima a él.

Por último, la tercera línea de pensamiento surgida de este proceso de re-estructuración de los modelos teóricos, tiene que ver con la participación de lo individual en esta visión procesal-interactiva. En medio de este proceso de replanteos se dio un descubrimiento cuya conceptualización se hizo muy complicada y por lo tanto muy lenta.

Como parte de la formación en investigación se dio la oportunidad de recoger muestras domiciliarias de situaciones de alimentación de bebés de 6 meses que comenzaban a recibir alimento con cuchara. La observación minuciosa de los videos tomados permitió ver comportamientos del bebe que no tenían explicación desde las teorías acumuladas hasta ese momento. No son de carácter oral, en el sentido psicoanalítico de la etapa evolutiva correspondiente. Rara vez hay un contacto directo con la boca. Tampoco tienen elementos que los hagan parecer autoeróticos. Se trata de actos que no son en respuesta a una acción ambiental, y por lo tanto no se pueden considerar una inter-acción. Tampoco son el resultado de un reflejo, en el sentido neurológico.

Luego de una etapa descriptiva y clasificatoria de las particularidades de éstas acciones (se pudieron identificar y clasificar más de 100 antes de modificar el paradigma de observación) resultó necesario definir estos actos con una denominación y una conceptualización. En ese momento se recurrió a la simple verbalización de lo observado, llamando ‘iniciativa' a las acciones iniciadas por el bebe y que claramente no eran reaccciones. Luego de algún tiempo este descubrimiento se pudo asociar a una lectura de años anteriores, específicamente una afirmación de Heinz Kohut que desafiaba a encontrar una explicación a tres hechos del comportamiento: la iniciativa, la decisión y la voluntad propia.

A partir de esa definición inicial los desarrollos posteriores fueron por carriles diferentes. Por una parte la confirmación de la existencia de dichas acciones iniciadas independientemente por el bebé y por otra parte los intentos de conceptualizar esas ‘iniciativas' .

Un hecho importante es la consecuencia interaccional que tienen las iniciativas, ya que el hecho de ser originadas por el bebe no implica que sean indiferentes a su medio. Todo lo contrario, ya que dificilmente en una comida no se comprueben además de las iniciativas las respuestas maternas. A partir de aquí estamos ante la interacción, pero la generación de la misma está en el bebe y no en el ambiente.

De la combinación de respuestas positivas y negativas del ambiente a las iniciativas del bebe dependerá en buena medida el desarrollo de las mismas. Este desarrollo es tanto cuanti- como cualitativo y puede incrementarse por respuestas favorables como limitarse por las negativas ambientales. Estas negativas generan a su vez reacciones del bebe que expresan su malestar.

Sinopsis conceptual

Para una ampliación del marco teórico ver aquí Propuesta teórica

Partiendo de una concepción vincular y social del desarrollo humano, enfatizamos la individualidad potencial del Ser Humano, considerando que la dotación que trae cada nuevo Ser tiene la posibilidad de evolucionar y desarrollar o quedar sin esos procesos. Aceptando una limitación en las posibilidades de desarrollar las potencialidades innatas, pensamos que el grado de dicha limitación forjará el destino individual de cada uno.

Relacionado con esta limitación, aportamos los conceptos de Espacio y Lugar como ámbitos de gestación de la ecuación básica determinante de la individualidad lograda por cada uno. Dicha ecuación se puede formular en términos de:


Acatamiento sumiso
Vs
Preservación de la Espontaneidad

El acatamiento sumiso se diferencia de la integración en un sistema de convivencia por el hecho de no ser una elección primaria del sujeto sino una imposición del medio.

Este fenómeno, -más conocido en el campo de lo social como consecuencia de políticas de anulación sistemática o periódica de las posibilidades de participación de los individuos que componen el conjunto social-, no solo se observa en la crianza sino que posiblemente sea el origen de una circularidad que termina trasladando desde y hacia la infancia un sistema de subordinación.

Nos ubicamos en el extremo opuesto a la ideología de crianza expresada en la afirmación: ....” la obediencia es uno de los logros del desarrollo temprano …. un párrafo más adelante: … dichos estudios sugieren que la desobediencia es el resultado directo de cuidados ambientales de poca calidad ”..... ( Stifer , C.A. y col. Child Development, Vol.70, Nr 1, paginas 21-32).

Pensamos que esta premisa se puede sustituir por la siguiente formulación, que es parte de nuestra propuesta:

 

Tanto las deficiencias ambientales – un Ambiente no suficientemente bueno- como las idealizaciones con sus alternancias entre aspiración y fracaso, llevarán indefectiblemente a la violencia. Vale aclarar que muchas veces no basta el desarrollo mental, -usado para transformar un Ambiente suficientemente bueno pero frustrante en suficientemente bueno- para compensar un Ambiente que no llega a ser suficientemente bueno.

La violencia es literal y en los casos extremos llega a la muerte física del nuevo Ser. En las palabras de un asesino: “....la mate porque como no tenía documento nadie se iba a dar cuenta....” (En Buenos Aires, 1994, Diario Pagina 12) refiriéndose a la muerte de la hija de su pareja que había molestado con su llanto frecuente.

La negación de la vida va desde el asesinato directo hasta el abandonar a un bebe dejado vivo dentro de un bolso en un depósito de una terminal de medios de transporte. Esto último es parte de los más de doscientos casos relatados por una legista japonesa en una publicación de la década pasada.

De ahí al “chirlo” hay una vasta gama de formas de violencia, siempre física.

El campo de la violencia, como sabemos, no se agota en lo físico. La negligencia, el abuso verbal y las formas sutiles de descalificación y anulación son de una diversidad digna de mejores causas.

Es sorprendente que la muerte psíquica llame la atención solo cuando se ven algunas de sus consecuencias más graves: Enfermedades psicosomáticas devastadoras, incapacidades de todo tipo, anorexias incorregibles, estados limítrofes (un concepto abarcativo de una cantidad de trastornos psíquicos entre los cuales incluimos la falta de consolidación del Ser hasta el punto de no encontrar forma de vivir y entonces desear –y llegar a provocar- permanentemente la muerte por no poder consolidar la vida.).

En este punto es necesario aclarar que la concepción de Ambiente que proponemos va más allá de una madre o una familia “suficientemente buena”, incluyendo la comunidad y la organización social en la que está insertada esa unidad de vida psíquica.

La llamada provisión ambiental , ¿hasta donde se extiende?

En el campo PSI estamos acostumbrados a definiciones más limitadas a lo inmediato del cuidado psíquico y físico. Aquellas propuestas que pretenden extenderse a los círculos envolventes de la unidad de crianza, o son rechazadas directamente, o su inclusión se postergan. Hay diversas razones, más allá de las ideológicas, para esta dificultad. En general el pensamiento transdisciplinario es resistido por el esfuerzo derivado de la complejización. Se agrega el hecho de tener que asumir las consecuencias de un pensamiento más inclusivo que nos pone más cerca de la impotencia.

En este sentido recuerdo una definición de lo que es un psicoanalista que me quedó por su trascendencia en la vida personal: “...tiene que poder contener situaciones que son generadoras de tensiones extremas sin buscar un alivio en la descarga que no sea por medio de la comprensión o resolución, manteniendo esa tensión como un motor de su capacidad de comprensión...”

Hoy pienso que esta capacidad no es algo que se adquiera solo en el entrenamiento psicoanalítico y que es parte de la maduración a la que se llega por diferentes caminos que no son el de una imposición técnica.

Si nos extendemos aquí sobre éstos desarrollos es porque fundamentará los Objetivos que pasaremos a expresar a continuación:

Objetivos

Si bien en un comienzo las actividades institucionales tenían el objetivo más ambicioso de ampliar los conocimientos sobre el desarrollo psíquico temprano, asistir en forma preventiva a esta etapa etaria y corregir mediante intervenciones terapéuticas los desvíos producidos en el desarrollo normal, con el transcurrir de los años y la elaboración de conclusiones teóricas a partir de los resultados de las investigaciones empíricas realizadas, se produjo una restricción del campo de acción. Esto creemos que es la consecuencia natural de la profundización en un determinado campo del conocimiento donde ya no se puede abarcar tantos aspectos de un mismo fenómeno. De todos modos, los objetivos que a continuación expondremos seguramente están determinados igualmente por una ambición incumplible. Pero las limitaciones vendrán solas.

En función de este conjunto conceptual básico nos proponemos aumentar la capacidad Ambiental de elaborar un Espacio para que en él tenga lugar el “bebe de la percepción”. Las consecuencias de esta ampliación del Espacio es la gestación del Lugar y del Espacio Interaccional, sitios del Ser emergente.

Este Objetivo se puede lograr A), en forma directa: operando desde la docencia con los profesionales involucrados en los procesos de procreación y crianza; desde el trabajo directo con padres; interviniendo en la formación de los jóvenes en su etapa de escolaridad, ampliando su comprensión de los procesos de crianza; colaborando en la difusión general de esta concepción, mediante libros, publicaciones, participaciones periodísticas B) en forma indirecta: mediante la investigación y la ampliación conceptual.



Hace unos años (1991) propusimos el octógono de actividades de la primera infancia, con el gráfico reconstruido (el original se perdió con los años), que luego fue reproducido también en el Handbook of Infant Mental Health (John Wiley & Sons, New York, 2000, p. 30).

Así nuestra actividad se configura en los Objetivos concretos siguientes:

  1. Investigación
  2. Presentaciones en eventos científicos: Jornadas, Congresos
  3. Docencia de grado y postgrado
  4. Difusión a nivel de profesionales de la salud, la educación, la justicia, la legislación y la comunicación.
  5. Poner a disposición de los interesados aquellos desarrollos realizados en estos años de vida institucional: biblioteca, publicaciones, videoteca, material docente, fichas y resúmenes, material clínico y de investigación acumulado con fines de su elaboración por medio de nuevas investigaciones.
  6. Acción de consultoría a ONG's las que trabajando en la comunidad con temas de la Infancia pueden incluir estas elaboraciones en sus tareas.
  7. Consultoría en niveles de Acción Pública en beneficio de la Infancia, colaborando con organismos oficiales y programas orientados a la niñez temprana.
  8. Consultoría a nivel legislativo, ofreciendo asesoramiento en diferentes niveles del ámbito de gestación de Reglas, Leyes y otras formas de regulación de la vida comunitaria.
  9. Publicaciones para los ámbitos profesionales y de difusión.
  10. Colaboración en los medios de comunicación masiva.


Notas de pié de página:

1 Usaremos el artículo masculino para referirnos a bebes de ambos sexos para facilitar la lectura evitando el uso de ambos artículos el/la.

2 La situación de alimentación temprana con semisólidos y sólidos, del cuarto mes al año, fue nuestra “ventana” de observación y recolección de muestras de comportamientos diádicos e individuales. A esto se agregó luego la observación de la relación entre Iniciativa y Juego y las Respuestas Ambientales al Juego (realizado por la Dra. Graciela BENITO SILVA. Desde hace dos años la Licenciada Soledad Martín hace una Tesis Doctoral en Salamanca con una investigación sobre “Iniciativa y Respuesta Ambiental en el periodo de Lactancia Materna de 0-4 meses” (ver más adelante en esta página)

3 No entraremos aquí en la discusión sobre las diferencias o similitudes entre los conceptos de Ser y Sujeto, considerando que corrientemente en las ciencias psicológicas se ha logrado introducir el concepto de Sujeto pero que el de Ser es mayoritariamente excluido en éste ámbito. En nuestra propuesta ampliada sí está contemplado el concepto de Ser.

4 Tomamos un espacio para aclarar la terminología. Los AA mencionados, como en general los anglosajones, usan el término compliance que en el diccionario Inglés/Castellano/inglés de Simon and Shuster, se traduce como: 1) sumisión; 2) docilidad; 3) condescendencia; 4) acatamiento. El adjetivo compliant como dócil, obediente, sumiso. Es interesante que entre los años 1946 y 1996 los dos diccionarios principales del idioma Inglés (Appleton Century y Webster) modifican las definiciones y acepciones de compliance desde un simple : aquiescencia, ceder, disposición a ceder en la edición de 1946 a la siguiente complejización: 1°) acto de conformar cediendo; 2°) tendencia a ceder rápidamente a otros, especialmente en la forma de debilidad o en un modo subordinado, servil u obsequioso.
3°) cooperación u obediencia. En esos 50 años hubo un cambio cultural en las acepciones del concepto de compliance que estos AA citados usan como logro madurativo o fracaso educativo. Seguramente que ante la pregunta: “¿ustedes proponen el sometimiento?” Contestan que no, que apuntan a la obediencia.

5 Ambiental incluye todos los actores inter-relacionados con el sujeto emergente.

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